El documento analiza la evolución de las tecnologías educativas desde los años 80 hasta la actualidad, destacando que la falta de implantación en las aulas no se debe a la disponibilidad de tecnología, sino a la metodología. Se subraya la importancia de adoptar un enfoque metodológico en lugar de centrarse únicamente en la novedad tecnológica, ya que esto genera desconfianza en la sostenibilidad de las innovaciones. Además, se resalta el auge de plataformas como YouTube y blogs como herramientas efectivas para la comunicación y aprendizaje.