Las tecnologías de la información y la comunicación ofrecen tanto oportunidades como riesgos. Entre las oportunidades se encuentran el acceso a una gran cantidad de información para el aprendizaje y el desarrollo personal, así como herramientas que permiten la interacción y el trabajo en grupo. Sin embargo, también conllevan riesgos como la distracción, el acceso a información no fiable y la posible adicción o dependencia excesiva de la tecnología. Un enfoque equilibrado es necesario para aprovechar sus beneficios y