La estructura interna de la Tierra se compone de capas concéntricas diferenciadas por su composición química y densidad. La corteza, más delgada en los océanos, contiene rocas menos densas como el granito. El manto, que representa el 83% del volumen terrestre, está formado por peridotitas de mayor densidad. El núcleo interno sólido y el núcleo externo fundido, compuestos principalmente de hierro, constituyen el 16% restante y son los más densos.