La Tierra es un planeta oceánico porque el agua se mantiene líquida gracias a su proximidad al Sol, su gran masa que mantiene la atmósfera, y los gases de efecto invernadero. La erosión transporta materiales que luego se depositan como sedimentos. La Tierra tiene una corteza, manto y núcleo interno y externo según su densidad y composición. Los estudios sísmicos revelan esta estructura interna. La placas tectónicas se mueven impulsadas por la convección del manto, lo que