El reinado de Carlos V se caracterizó por su proyecto europeísta de unificar a los reinos cristianos bajo su liderazgo para combatir el avance otomano. Sin embargo, sus planes se vieron obstaculizados por las continuas guerras contra Francisco I de Francia por el control de Italia y el Mediterráneo occidental, así como por el surgimiento de la Reforma Protestante en Alemania que dividió a la cristiandad. Finalmente, ante la imposibilidad de hacer frente a tantos frentes simultáneamente, Carlos V se vio obligado