El envejecimiento es un proceso irreversible que se manifiesta a niveles molecular, celular y organico, y puede entenderse a través de teorías estocásticas y no estocásticas. Las teorías estocásticas sugieren que el envejecimiento resulta de daños acumulativos aleatorios, mientras que las no estocásticas consideran que la genética predetermina el proceso de envejecimiento. Se concluye que no hay una única teoría que explique el envejecimiento, sino una interacción de factores intrínsecos y extrínsecos que ocasionan un debilitamiento de la homeostasis.