El envejecimiento exitoso se define como un proceso de adaptación continua que permite a los individuos alcanzar sus metas personales y mantener el bienestar a medida que experimentan cambios físicos y cognitivos. Este concepto incluye la función física, social y psico-cognitiva, así como la importancia de las relaciones sociales para evitar el aislamiento. La percepción del envejecimiento exitoso está fuertemente influenciada por el carácter, la actitud, y el contexto social y personal de cada individuo.