El documento define la tipografía como el arte de reproducir la comunicación mediante la palabra impresa de manera hábil y elegante. Explica que las primeras tipografías romanas se basaron en la escritura manual carolingia y las mayúsculas romanas de inscripciones antiguas. Luego describe las principales familias tipográficas como las romanas, palo seco y rotuladas, señalando sus características distintivas.