Las porfirias se clasifican en dos grupos: hepáticas o eritropoyéticas, dependiendo del órgano donde se acumulan las porfirinas. Las porfirias hepáticas incluyen la porfiria aguda intermitente, la porfiria cutánea tardía y la porfiria variegata, y causan síntomas neurológicos agudos o crónicos. Las porfirias eritropoyéticas incluyen la protoporfiria eritropoyética y la porfiria eritropoyética congénita, y