La tomografía computada fue desarrollada de forma independiente por Allan Cormack y Godfrey Hounsfield en los años 1960 y 1970, recibiendo ambos el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1979. Los primeros escáneres permitieron ver imágenes del cerebro con mayor detalle que las radiografías previas. Las unidades que miden la densidad de los tejidos en una tomografía computada se denominan unidades Hounsfield en honor a uno de sus pioneros.