La radiografía simple de tórax es una prueba diagnóstica ampliamente utilizada que permite visualizar las estructuras del tórax. Proporciona información sobre patologías respiratorias y pulmonares como neumonías, derrames pleurales, tumores y enfisema. El patrón más común es el alveolar, que muestra condensaciones pulmonares, aunque también se pueden identificar patrones intersticiales, destructivos y pleurales que indican diferentes enfermedades.