El documento describe los principales rasgos del relieve de América. Menciona que las cordilleras más importantes de América del Oeste son las Montañas Rocosas en Norteamérica y los Andes en Sudamérica. También habla de las llanuras entre las montañas orientales menos elevadas y las occidentales más altas, recorridas por grandes ríos como el Amazonas y el Río de la Plata. Finalmente, contrasta los relieves jóvenes y elevados del oeste con los macizos más erosionados del este.