Un traumatismo abdominal puede ser causado por golpes o heridas y puede ser potencialmente mortal debido a la hemorragia y la infección. Los accidentes de tráfico son la principal causa de traumatismos abdominales cerrados, mientras que las heridas de arma blanca y de fuego son las principales causas de traumatismos abdominales abiertos. El diagnóstico incluye tomografía, ecografía y lavado peritoneal, y el tratamiento inicial consiste en estabilización y cirugía para reparar órganos lesionados.