El ingreso a la escuela supone un cambio importante para el niño pequeño que debe adaptarse a un nuevo ambiente y convivir con otros niños y adultos. Algunos niños se adaptan rápidamente mientras que otros pueden mostrarse callados, llorar o evitar interactuar. Tanto los niños como los padres pasan por un período de adaptación, por lo que es importante que los padres apoyen a los maestros y transmitan seguridad al niño para ayudarlo a superar este cambio con éxito.