Los tumores óseos pueden ser benignos o malignos. Los más comunes son el osteoblastoma, sarcoma de Ewing y osteosarcoma. El diagnóstico se realiza mediante rayos X, TC, resonancia magnética o biopsia. El tratamiento depende del tipo de tumor y puede incluir cirugía, quimioterapia y radioterapia. El pronóstico varía según el grado de metástasis.