La actividad agraria en España se ha visto influenciada por una serie de factores naturales y humanos. Los factores naturales como el relieve accidentado y el clima irregular dificultan la agricultura, aunque los avances técnicos han permitido superar estos condicionantes. Los factores humanos incluyen la estructura agraria tradicional de minifundios y latifundios, así como la política agraria. La estructura agraria ha evolucionado hacia explotaciones medianas más eficientes gracias a la mecanización, fertilizantes y concentración