El documento resume el arte prehistórico en España, dividiéndolo en Paleolítico, Mesolítico y Neolítico. En el Paleolítico se desarrolló el arte mobiliar y rupestre, destacando figuras como la Venus de Willendorf y pinturas en cuevas como Altamira y Lascaux. En el Mesolítico apareció el arte levantino con escenas narrativas. Finalmente, en el Neolítico surgió la cerámica decorada, la arquitectura megalítica y las culturas de los iberos y