Las úlceras por presión se producen cuando los tejidos son aplastados entre dos superficies duras durante un periodo prolongado, excediendo la presión capilar normal. Se pueden prevenir manteniendo la piel limpia e hidratada, cuidando la incontinencia, realizando cambios posturales cada 2 horas y protegiendo las prominencias óseas. Las úlceras por presión tienen 4 estadíos según la profundidad de la afectación, desde la epidermis hasta los músculos y huesos.