En 2018, aproximadamente 33,1 millones de europeos consumieron drogas ilegales, siendo el consumo más prevalente entre hombres y abarcando diversas sustancias. Las drogas se clasifican en depresoras, estimulantes y perturbadoras del sistema nervioso central, y el consumo habitual es común entre los jóvenes, con el alcohol y el tabaco liderando las estadísticas. Es crucial detectar señales de alerta en jóvenes para intervenir tempranamente y ofrecer tratamiento si es necesario.