La exposición prolongada a las vibraciones puede causar graves problemas de salud como dolor de espalda y síndrome del túnel carpiano. Las vibraciones se dividen en dos categorías: vibraciones del cuerpo entero por operar maquinaria y vibraciones en las manos y brazos por usar herramientas manuales. Aunque no existen límites legales, los empleadores pueden reducir la exposición a través de aislamiento contra vibraciones, rotación de tareas, y selección de herramientas ergonómicas.