La cultura Vicús se desarrolló entre los años 500 a.C. y 500 d.C. en el norte de Perú. Se caracterizó por su cerámica escultórica, que incluía recipientes de dos cuerpos unidos por un asa y tubo, así como figuras humanas y animales desproporcionadas. La cerámica Vicús se distingue por su apariencia tosca y rústica, y por representar temas como guerreros, músicos y escenas eróticas. La agricultura y los sistemas de regadío avanzados