El viento solar es una nube de partículas cargadas, principalmente protones, que emana del Sol a velocidades entre 300 y 1000 km/s. Fue descubierto en 1958 por Eugene Parker, quien observó que el plasma solar se expande radialmente desde la corona solar. El viento solar puede afectar la Tierra causando auroras boreales y perturbaciones magnéticas.