La conductividad térmica involucra el movimiento y vibraciones de los átomos, donde la energía se transfiere de un extremo más caliente a uno más frío debido a las colisiones de partículas. La constante de conductividad depende de factores como la presión, temperatura y composición del material. La Ley de Fourier establece que el flujo de energía es proporcional al gradiente de temperatura.