La práctica tuvo dos objetivos: 1) comprobar cómo cambia el número de Reynolds al modificar la viscosidad, velocidad u otras variables; y 2) identificar flujos laminar y turbulento experimentalmente. Se realizaron experimentos variando la temperatura de agua, glicerina y acetona, y se calcularon los números de Reynolds resultantes. También se inyectó tinta a través de una manguera y un vaso para observar la diferencia entre flujos laminar y turbulento. Los resultados mostraron que fluidos más viscosos requieren mayores velocidades para lograr