La Ley de Fick describe que el flujo difusivo a través de una superficie es proporcional al gradiente de concentración, moviéndose las partículas de alta a baja concentración. La Ley de Graham establece que los gases tienen diferentes velocidades de difusión dependiendo de su densidad, siendo mayor a menor densidad. Ambas leyes, junto con la conclusión de que la difusión tiende a lograr el equilibrio de concentración, se derivan de ecuaciones de los gases ideales.