La prueba de vigilancia fetal tiene como objetivos principales evaluar el grado de bienestar fetal, disminuir la morbimortalidad perinatal, impedir intervenciones innecesarias y detectar enfermedades que puedan tratarse en útero. Incluye pruebas clínicas, bioquímicas y electrónicas que miden indicadores de bienestar fetal como la frecuencia cardiaca fetal, los movimientos fetales y biomarcadores producidos por la unidad feto-placentaria.