Tema xxiii. los comienzos del neolítico en europa
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Tema xxiii. los comienzos del neolítico en europa Document Transcript

  • 1. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre Tema XXIII. Los comienzos del Neolítico en Europa 1. LA DIVERSIDAD REGIONAL Y LAS DISTINTAS ÁREAS Desde un punto de vista biogeográfico, en Europa se distinguen tres regiones, la Ártica, la Eurosiberiana y la Mediterránea. La humedad y la temperatura, además del suelo, son fundamentales en las actividades agrícolas y pastoriles y su variabilidad ha permitido distinguir distintos pisos bioclimáticos. Los cambios climáticos de finales del Pleistoceno y comienzos del Holoceno configuraron los distintos pisos bioclimáticos que, ya en la fase Boreal, debieron ofrecer unas condiciones semejantes a las actuales. El norte y este de Europa se caracterizan por las grandes llanuras continentales de origen glaciar. A finales del período Boreal (hacia el 6.500-5.500 a.C.) su clima continental dio lugar a varias zonas de vegetación: en el este, regiones semidesérticas, estepas y estepas con bosques y, en el norte, bosques persistentes. Durante el período Atlántico (hacia el 5.500-3.000 a.C.) las grandes masas glaciares europeas ya se habían retirado, lo que provocó la elevación del nivel del mar y una modificación de las zonas costeras. Los inviernos fueron más suaves y húmedos y los veranos frescos y húmedos. Por las llanuras del norte y Europa central se extendió el encinar mixto. Al oeste de la llanura rusa la vegetación era más densa, en las zonas meridionales semidesérticas, apareció la estepa y en la costa del Mar Negro bosques de encinas. Al final del Boreal, las altas regiones alpinas tenían una vegetación de montaña y las zonas mediterráneas bosques de robles y olmos. Con el período atlántico, se consolidó y diversificó la vegetación. En Europa, el gran cambio cultural fue posterior al climático y la forma de vida neolítica tuvo que adaptarse a espacios geográficos muy diversos. La instalación del Neolítico en Europa se produjo durante el período Atlántico y, al parecer, la incidencia del hombre sobre el medio natural y la vegetación produjo en ocasiones alteraciones muy profundas. A finales del IV milenio, especialmente en el norte de Europa, se produjo una fuerte regresión de los bosques debido a la acción antrópica, sin embargo, los resultados se dejaron sentir en una fase más avanzada. La vida neolítica penetró en Europa a través del Egeo desde las costas del Levante y Asia Menor. Desde Grecia se documentan dos vías de expansión, una hacia Europa Central, siguiendo la vía del Danubio, y otra a lo largo de las costas del Mediterráneo, hacia occidente. Sus mecanismos de penetración dependieron de las poblaciones mesolíticas preexistentes y de la diversidad bioclimática, más o menos adecuadas a las formas de vida campesinas. Las primeras plantas cultivadas fueron los cereales mediterráneos, el trigo y la cebada, así como las leguminosas (guisantes, lentejas y habas). En el sureste y centro de Europa, en la zona alpina así como en algunos lugares de la costa mediterránea occidental, se han documentado yacimientos neolíticos donde aparecen conjuntamente cereales y leguminosas con ovicápridos y cerámica, sin embargo, son escasos los datos de coexistencia de estos elementos en contextos preneolíticos. En el norte y occidente de Europa, a veces se documenta la persistencia 1
  • 2. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre de las formas de vida mesolíticos en momentos cronológicamente avanzados, lo que indicaría el comienzo de una proceso de neolitización más tardío. Las cadenas montañosas que separan el norte y sur europeos, de Este a Oeste, debieron ofrecer una barrera natural que explicaría las diferencias entre en el desarrollo de las culturas neolíticas mediterráneas y de la Europa templada, aunque existe una cierta tendencia a defender la existencia de una relación a través de los valles altos alpinos. 2. EL SURESTE DE EUROPA En realidad, se trata del primer neolítico europeo, dado que es la primera etapa de expansión desde el Próximo Oriente hacia el 7.000 a.C. Parece que Chipre se colonizó desde las costas del Levante en época del Precerámico B, Creta desde las costas meridionales de Anatolia y Grecia desde las orientales a través del Egeo. Desde el norte de Grecia, por el Danubio y sus afluentes, el neolítico llegó a Rumania, norte de Serbia, Croacia y sur de Hungría a lo largo del V milenio. 2.1 El Egeo, Creta y Chipre El Egeo es un mar repleto de islas, en general pequeñas y abruptas, que sin duda fueron escalas magníficas en los desplazamientos en búsqueda de nuevas tierras (Saliagos, Melos…) Creta es la gran isla y la mejor dotada para una economía neolítica próspera. Es importante destacar la larga duración del hábitat y la evolución de sus sucesivos 2
  • 3. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre sistemas arquitectónicos. Los primeros habitantes revelaban una instalación precipitada que luego fue organizándose, construyeron casas de adobe y fabricaron cerámica. La colina de Knossos documenta la llegada de los primeros colonos neolíticos a la isla de Creta procedentes, probablemente, del oeste de Anatolia, y cuya migración quizás se debió a la elevación del nivel del mar, que dio lugar a la inundación de los asentamientos costeros de Anatolia, Grecia y las islas del Egeo. Otra gran isla es Chipre, donde destaca su interesante poblado neolítico precerámico de Khirokitia (ver reconstrucción en la imagen inferior), fechado a mediados del VI milenio a.C., con su impresionante desarrollo arquitectónico en piedra, de viviendas circulares cubiertas por falsa cúpula, de dos pisos y patio en la entrada. Otro poblado con el mismo tipo de casas es el de Kalavassos-Tenta, cuyos niveles precerámicos se fechan hacia el 5.500 a.C. y los de fase con cerámica, hacia el 3.500 a.C. En el interior de las casas había bancos, una plataforma para el hogar y hornacinas para guardar la vajilla, pulida y con formas variadas. También ídolos, objetos de adorno, punzones de hueso, industria del sílex y algo de obsidiana. Tenían animales domésticos (ovejas y cerdos) traídos de fuera, lo mismo que cabras, gamos y lobos y se ha documentado actividad agrícola con cereales y leguminosas. Las sepulturas individuales, estaban en el subsuelo de las casas. El acho muro detectado en Tenta se cree que tenía la función de cerca o cierre. Este Neolítico Precerámico de Chipre resulta algo tardío en relación al continente. Por su cronología, el Neolítico Precerámico de Chipre sería contemporáneo del Neolítico Precerámico B de Levante. Actualmente parece documentarse en la isla una fase anterior, fechada hacia el 8.300- 7.100 a.C. En Shillouro-Kambos hay un Neolítico Precerámico sin estructuras de piedra, con restos de tapial y agujeros para postes. La evolución del Neolítico en esta zona sur de Chipre terminaría con una fase Calcolítica en Kalavassos-Ayous, con estructuras de habitación parecidas a las localizadas en Palestina. Todo esto indicaría que el neolítico chipriota, al menos al sur de la isla, debió tener más relación con Levante que con Anatolia. 3
  • 4. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre 2.2 Grecia continental, los Balcanes y sur de Rumanía La hipótesis de la dependencia anatólica del Neolítico de los Balcanes (Tesalia, Serbia, Macedonia y Bulgaria) se basa en la coincidencia del conjunto de las especies domésticas adoptadas y en paralelismos de la industria lítica, cerámica y la ideología (ídolos femeninos). Los primeros asentamientos neolíticos empiezan en Grecia hacia el 6.000 a.C., hacia el 5.000 a.C. en Bulgaria y hacia el 4.700 a.C. en la antigua Yugoslavia. Por primera vez aparecen la cerámica, los utensilios de piedra pulimentada y la domesticación de plantas y animales. En el Peloponeso está la cueva de Franchthi, que proporcionó la secuencia más prolongada de la Prehistoria griega, desde comienzos del Paleolítico Superior hasta el Neolítico final. Hacia el 5.800 a.C. ya se documentan la cerámica, el trigo y la cebada, además de oveja y cabra doméstica, al mismo tiempo que estructuras construidas y un nuevo tipo de industria lítica que sugieren la llegada de gente nueva, momento en que también se ocupa el exterior de la cueva, lo que continuará a lo largo de todo el Neolítico medio y reciente, con gran variedad de cerámica: cerámicas monocromas, pintadas y negras bruñidas del Neolítico antiguo, las variedades del llamado urfinis del Neolítico medio y las negras bruñidas, pintadas mates e incrustadas del Neolítico reciente. La región de Tesalia, la gran llanura cerealista, posteriormente fue centro de gran desarrollo de culturas neolíticas avanzadas como las de Sesklo y Dímini. Se estudiaron secuencias estratigráficas en numerosos tells1 (Achilleion, Argissa…), a partir de las cuales se estableció un Neolítico Antiguo (Pre-Sesklo), con restos de especies domésticas, insuficiente para confirmar la existencia de un neolítico precerámico autónomo. La facies Sesklo, caracterizada por cerámicas decoradas con impresiones – de uñas, dedos, palos e incluso de una concha Cardium – y motivos plásticos, representa un Neolítico antiguo de tipo mediterráneo del VI-V milenio a.C., pero al mismo tiempo se dan cerámicas pintadas que se desarrollan a lo largo del Neolítico medio, culminando en la fase Dímini. En el norte, en Macedonia, está el importante yacimiento neolítico de Nea Nikomedeia fechado desde 6.230 a.C. Es un poblado abierto, con casas rectangulares grandes y 1 Elevaciones del terreno debidas a una ocupación continuada de un lugar por poblaciones humanas. 4 Fuente y jarra de cerámica Sesklo Fuente cerámica estilo Dímini
  • 5. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre alguna estructura mayor interpretada como santuario. El yacimiento dio abundante y variada cerámica, lisa, bien bruñida y pintada monocroma en rojo y beige. También se encontraron estatuillas femeninas desnudas, de arcilla y estampillas (pintaderas). Fuera de las casas o en el interior de casas arruinadas, se encontraron pozos con enterramientos individuales. Se conservaban muy bien restos perecederos, como distintos recipientes de madera, tejidos, bolsas y restos de vestido de cuero, cestería, junto a una industria de sílex, hueso y obsidiana. Se encontraron restos de trigo, cebada, guisantes, habas y lentejas. Más al norte, en el actual territorio de Bulgaria, se han encontrado muestras de cereal cultivado muy antiguas, pudiéndose afirmar que en Karanovo I el trigo era el elemento esencial en la alimentación, junto a lentejas y guisantes. La llanura Tracia se desarrolla entre los Balcanes y la cordillera de las Ródope. El Neolítico se documenta aquí desde su fase más antigua en Karanovo, Tell Azmak, Chevdar y Kazanluk. Los poblados tenían casas con sus habitaciones completamente especializadas, separadas entre sí por pasillos. La cerámica de Karanovo estaba decorada con impresiones y elementos plásticos. También la había de gran calidad, lisa y pintada de rojo y blanco, que se desarrolla en la fase siguiente, Karanovo II. En la antigua Yugoslavia, las primeras comunidades neolíticas se fechan entre el 6.000 y el 4.500 a.C., aproximadamente. Parece que desde Macedonia a Serbia se pueden detectar instalaciones anteriores a la cultura de Starcevo, aproximadamente a finales del VII milenio, en el VI se inició la fase Starcevo y comenzaron los primeros desplazamientos hacia el norte por los valles del Vardar-Morava. La cultura de Starcevo es contemporánea de las de Karanovo (Bulgaria), Körös (sur de Hungría) y Cris (Rumania). Los valles del Vardar y el Morava son una ruta natural del Egeo a Europa. Los asentamientos neolíticos han proporcionado mucha información sobre la cultura Starcevo, que al parecer tuvo una larga duración (5.400-4.300 a.C.). Las características de sus depósitos parecen indiciar establecimientos temporales, con casas de madera alargadas revestidas de arcilla, escasa industria lítica excepto en azuelas pulimentadas y una cerámica pintada en las fases antiguas y con decoración de grecas y espirales más adelante. Los asentamientos tipo Starcevo se concentran en las llanuras de loess del Banato y Vojvodina en el norte de Serbia. Al contrario ocurre en el Neolítico final, con establecimientos grandísimos y de ocupación continuada, con largas casas rectangulares con tejados a doble vertiente sostenidos por grandes vigas, cerámicas pintadas con motivos curvilíneos y diseño de estilizadas figurillas femeninas (ver figura derecha), como las localizadas en los yacimientos de Vinca (Serbia) y Vinca-Tordos (Rumania), que dan nombre a la cultura Vinca. En la costa adriática y Dalmacia, se desarrollan contextos con cerámica impresa tipo Smilzic. Hacia el 4.000-3.500 a.C. se consolidan las culturas regionales y comienza la actividad metalúrgica, unos mil años antes que en el Egeo, contemporáneamente a la fase pre- Troya de Anatolia. 5
  • 6. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre 3. EL NEOLÍTICO EN EUROPA CENTRAL La vía del Danubio debió ser fundamental para la expansión de las formas de vida neolíticas en asentamientos caracterizados por la decoración del sus cerámicas (LBK = Linienbandkeramik), cuya cronología se centra hacia el 4.500-4.300 a.C. La llamada cultura de la cerámica de bandas señala el primer uso local de la cerámica, las plantas cultivadas y los animales domésticos, así como de asentamientos plenamente consolidados. Las poblaciones locales de finales del Mesolítico debieron jugar un papel importante en la formación de este primer Neolítico. Hay que destacar sus preferencias por las tierras loéssicas, fértiles, bien drenadas y fáciles de cultivar, especialmente las terrazas de los ríos. En Europa central no hay tells2 y las actividades agrícolas han destruido los restos en superficie, por lo que suelen documentarse sólo las cimentaciones de las estructuras en excavaciones extensivas. Los asentamientos de las gentes de las cerámicas de bandas tienden a ser muy uniformes y grandes, con más de 100 estructuras, y se caracterizan por tener grandes casas construidas con vigas de madera; por otro lado, revelan una economía plenamente campesina, con agricultura y ganadería. Las áreas cultivadas no eran muy extensas y se explotaban durante tiempos continuados, e incluso se cercaban los campos fijos. El trigo, la cebada y guisantes eran los cultivos más generalizados y, como planta textil, el lino. En cuanto a la ganadería, el buey parece ser la especie más importante, seguida por el cerdo y, en último lugar los ovicápridos, lo que debió exigir una sedentarización y una estabulación y campos cerrados no lejos del poblado. La cerámica está decorada con bandas incisas – con punzón o peine -, que varían estilísticamente (espirales, bandas horizontales, verticales, zig-zag…) a nivel local y cronológico. Las formas son bastante constantes: bols, ollas y vasos esféricos con cuello. Las sepulturas solían ser individuales, en fosa, con el inhumado contraído y, frecuentemente, espolvoreado con ocre y con un ajuar a base de adornos. Alemania, Austria, Chequia y Eslovaquia quedan dentro del área occidental de la cerámica de bandas, extendiéndose desde la cuenca de París (ver ejemplos de cerámica cardial provenzal en la figura adjunta) hasta Moldavia. El grupo oriental queda restringido al este del Danubio, en un área encerrada por el arco de los Cárpatos, en la gran llanura de Alföld, Transilvania y Eslovaquia Oriental. 2 Elevaciones del terreno debidas a la ocupación continuada de un lugar por poblaciones humanas. 6
  • 7. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre Los grupos occidentales de la cerámica de bandas están relacionados con los del Neolítico antiguo de cerámica pintada de los Balcanes y, concretamente, con las culturas de Starcevo y de Körös. En general repiten los mismos tipos de casas rectangulares construidas con postes de madera, ramas y barro. Entre los yacimientos más importantes están Bylany en Bohemia, Olszanica en Polonia, Hienhein en Baviera y Esloo y Sittard en Holanda. Con la cultura de la cerámica de bandas, aparecen las primeras grandes necrópolis, como la de Nitra (Eslovaquia), Sonderhausen (Turingia) o Flomborn (Renania). La expansión de la cultura de la cerámica de bandas dio lugar a una evolución regional. La región alpina se extiende por un amplio espacio geográfico en Austria, Suiza, Italia y Francia. La forma de vida neolítica se fue adaptando a los altos valles de montaña hacia el 3.500 a.C. Muchos asentamientos eran pequeños, incluso equivalentes a granjas individuales o caseríos. El mayor podía alcanzar, a lo sumo, entre 150 y 180 habitantes, durante decenios de años. La procedencia de este Neolítico está relacionada con los grupos de la cerámica de bandas. Francia comparte el neolítico alpino y el de la cerámica de bandas (rubané) en su expansión al occidente del Rhin. En el norte hay instalaciones de grupos de cerámicas de bandas. Algunos poblados (Cuiry-les-Chaudardes, Reichatett o Yonne) conservan numerosos restos de casas rectangulares cubiertas a doble vertiente y construidas con madera, ramas y revestimiento de barro, con una media supuesta de entre 50 y 200 habitantes por poblado. En el norte de Europa, el área báltica oriental y el occidente de Rusia, hay una larga continuidad de formas de vida cazadoras, incluso después de aparecer la cerámica. En Finlandia, la agricultura aparece hacia el 2.500 a.C. con la cultura de las hachas de combate (Boat Axe) pero no se consolida hasta mediados del primer milenio d.C. En las zonas boscosas del noroeste de Rusia, la agricultura no se introduciría hasta la Edad de Hierro (hacia el 500 a.C.) y en las de estepa hasta el siglo XII aproximadamente. 4. EL NEOLÍTICO EN LA FACHADA ATLÁNTICA EUROPEA En el estudio de las comunidades neolíticas de la fachada atlántica europea es básico el conocimiento del sustrato mesolítico para comprender el proceso de asimilación de las formas de vida neolíticas. La mayor parte de estas comunidades basaban sus recursos alimenticios en el ciervo, el jabalí y el auroch, en frutos como la avellana y la bellota y en la costa, en la pesca y la recolección de moluscos, e incluso la caza de mamíferos marinos como la foca. En líneas generales, parece que la densidad de población pudo ser mayor que la de los agricultores de Europa central. En estas circunstancias no debe 7
  • 8. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre sorprender que la adopción del Neolítico fuera posterior al 4.000 a.C., con la aparición de la cerámica. 4.1 Los Países Bálticos y del Mar del Norte Las primeras cosechas agrícolas en estas áreas aparecen en comunidades mesolíticas. Después del 4.000 a.C., en Holanda, al norte de Alemania y al sur de Escandinavia empiezan a usar la cerámica, cuyas técnicas aprendieron de las vecinas comunidades agrícolas de la cerámica de bandas. En algunos asentamientos fechados entre el 4.000 y el 3.000 a.C. hay evidencias de consumo y, en ocasiones, cultivo local de cereales, junto a animales domésticos. En Holanda, la subida del nivel del mar en el IV milenio a.C. redujo el territorio potencialmente agrícola. La cultura de Vlaardingen, hacia el 2.500-2.000 a.C., indica la persistencia de comunidades con importancia destacada de la caza junto a escasas evidencias de cultivos de cereal. En el norte de Alemania la primera cerámica se fecha en 4.110 a.C. en los asentamientos del lago Dümmer, donde no se documentan cultivos. En Escandinavia, la aparición de cultivos de cereal es simultánea a la de vasijas cerámicas con cuello en forma de embudo (TRB), entre 3.300 y 2.700 a.C., que se ha interpretado como prueba de la inmigración de colonos agrícolas. Encontramos aquí establecimientos estacionales con cultivos y domesticación de buey y cerdo y algún ovicáprido. El cultivo de cereal es escaso antes del 3.000 a.C. 4.2 Bretaña y Normandía Los primeros grupos neolíticos de estas regiones occidentales se caracterizan por sus necrópolis con sepulcros de corredor llamados “sepulcros megalíticos”, interpretados unas veces como de tipo ritual y otras como de carácter sociopolítico. Hacia el 4.000 a.C. ya conocían la técnica de cubrir espacios mediante aproximación de hiladas de piedra (falsa cúpula) y construían grandes túmulos escalonados de piedra (cairns). Parece evidente que para construir estos monumentos tenía que haber una fuerte cohesión social. El carácter religioso funerario viene además reforzado por las representaciones, grabados, de carácter mágico-religioso (Gavrinis). La posible estratificación social se reflejaría en los ajuares funerarios a veces muy ricos. Todas estas novedades van unidas a la introducción de la agricultura en la región, a una mayor concentración de la población y a un aumento demográfico. Destacan el Gran Cairn de Barnenez, el cairn de la Isla de Cairn y los túmulos de la zona del golfo de Morbihan, especialmente el túmulo de Saint-Michel en Carnac. La cerámica, sin embargo, era escasa. 8
  • 9. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre Una de las joyas del arte megalítico es sin duda el dolmen de corredor de la isla de Gavrinis en el golfo de Morbihan, auténtica síntesis de los temas grabados en los dólmenes bretones. Algunos temas son comunes a otros dólmenes – cruces, signos en U, hachas pulimentadas, serpentiformes, ídolos en forma de escudo -. La diferencia es que en Gavrinis todos los paneles forman una composición sin vacíos, con un sentido puramente decorativo. En Aquitania también hay grandes túmulos como el de Bernet en Saint-Sauver-Médoc (Gironde), fechable a comienzos del IV milenio. Si los dólmenes tenían una función funeraría, hay otros monumentos megalíticos de difícil datacación e interpretación, como los menhires, alineamientos o los cromlechs. Excepto en Bretaña, no parece haber una relación clara entre dólmenes y menhires. Hay menhires gigantescos y otros que no alcanzan un metro. El mayor es el de Locmariaquer, el Mané-Er-Groah, de unos 20 a 23 metros. Los alineamientos de Carnac parecen tener una finalidad ritual o religiosa. Algo parecido podríamos decir de los cromlechs, a cuyo alrededor, lo mismo que en la base de algunos menhires, se han encontrado restos de fuegos interpretados como rituales. Destaca el Cromlech de la isla de Er-Lannic (Morbihan) 4.3 Las Islas Británicas El comienzo del Neolítico en las Islas Británicas se manifiesta por la aparición simultánea del cultivo de cereal, la domesticación de animales y la cerámica. Asentamientos como el de Windmill Hill, fechado hacia el 2.900 a.C., pueden ser más antiguos, pues se han localizado restos de uso de cereales hasta cerca del 4.000, en contextos mesolíticos, con oveja y cerámica. Durante el período Atlántico, entre el 5.500 y el 3.000 a.C., el Noreste de Europa experimentó un óptimo climático. Los análisis de polen muestran una posible intervención humana en el bosque desde 4.500 a.C., produciendo claros más o menos intermitentes. Hacia el 3.500 a.C. se documentan pólenes de trigo y cebada y hacia el 2.950 parece haber un retroceso de los cultivos y una regeneración del bosque. Aparecen nuevas plantas cultivadas (trigo, cebada) y animales domésticos (buey, cerdo, ovejas/cabras), que se supone llegaron en barco desde el continente a lo largo del V milenio a.C. La economía neolítica ya está implantada en Shipea Hill hacia el 4.300 a.C. Hay también una clara evolución en la industria lítica, con puntas de flecha de retoque plano bifacial y hachas de piedra pulimentada. Empiezan a seleccionar rocas de tipo eruptivo o metamórfico (porcelanita) y se han localizado talleres para su fabricación cuyas dataciones van del 2.730 al 2.524 a.C. 9
  • 10. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre La cerámica presenta usos de tipo doméstico y funerario. En Windmill Hill, la cerámica más antigua es de base redondeada, formas simples de ollas y cazuelas con borde redondeado y a veces decoración incisa de líneas verticales o reticulados. En el Neolítico final es típica la cerámica acanalada (Grooved ware) y decorada con impresiones, fechada hacia el 2.900 a.C. En Irlanda se dan dos tipos de cerámica, de fondo convexo y de fondo plano. En el Neolítico antiguo (4.400-3.500 a.C.) se conjugan el pastoreo y el cultivo de cereal. En el Medio (3.500-3.100 a.C.) parece haber un retroceso en las actividades campesinas y una regeneración del bosque. Fue especialmente importante el cultivo de trigo y muy inferior el de cebada y frutos. No se conocen bien los asentamientos del Neolítico antiguo. En Windmill Hill esta primera fase se fecha hacia el 3.600 a.C., aunque se puede afirmar que la población muestra una gran expansión de instalaciones entre el 4.500-3000 a.C. y una concentración en lugares concretos. Los recintos o campos rodeados de fosos son quizás las estructuras más características del Neolítico inglés. Los recintos pueden estar cerrados total o parcialmente, por una o varias líneas de terraplenes y fosos, que se interrumpe en la entrada principal. De tendencia circular, los recintos pueden variar de tamaño. No parece que estén destinados exclusivamente a actividades de tipo ritual. Su distribución geográfica parece indicar más bien una función de control de un territorio. La mayoría de estos recintos se debieron empezar poco después del 4.000 a.C., ocupándose intensamente hasta el 3.000 a.C., como así atestiguan las dataciones de algunos de ellos: Windmill Hill, 3.600 a.C. para la ocupación anterior al recinto, que está vigente en 3.100 y en el Neolítico final con vaso campaniforme, en 1.800 a.C., Knap Hill, 3.400 a.C. para la ocupación anterior al recinto y 2.100 para la fase campaniforme, Maiden Castle desde 3.900 a 3.300 a.C., etc. Los “long barrows” y los sepulcros de corredor son los monumentos funerarios fechados por C14 entre el 4.200 y el 3.200 a.C. Los largos túmulos de tierra son muy numerosos en Inglaterra y la mayoría están en Wessex. Suelen estar flanqueados por fosos y su tamaño varía de 22 a 135 m de largo. Suelen cubrir varias estructuras 10 Yacimiento de Windmill Hill
  • 11. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre asociadas con las tumbas y alguno incluso no contenía ninguna tumba. Un buen ejemplo es el famoso West Kennet long barrow del área de Avebury (ver imagen a continuación) En el Neolítico final surgen grandes monumentos ceremoniales que podemos reducir a tres tipos principales: los henges y recintos henge, los círculos de piedra y alineamientos, los grandes túmulos circulares como Silbury Hill. No suelen ser monumentos aislados, sino que forman grandes conjuntos ceremoniales, como el de Stonehenge. En Escocia está el pequeño asentamiento del Neolítico final de Skara Brae con la curiosa disposición de las casas y su sólida arquitectura de piedra, capaz de resistir los fuertes vientos que azotan las islas del norte. En Irlanda, el asentamiento con datación más antigua es el de Ballynagilly, cuya explotación puso al descubierto la cerámica y el sílex. El lugar fue ocupado hasta el final del Neolítico y época del vaso campaniforme. El gran desarrollo arquitectónico está en los túmulos funerarios que encierran sepulcros de corredor con cámaras circulares cubiertas por falsa cúpula, como en los grandes monumentos del valle del Boyne. Destacan entre todos los conjuntos el de New Grange y el de Knowth. Los paralelismos con el megalitismo de la Bretaña francesa son evidentes, así como sus diferencias con el megalitismo británico. Las losas grabadas y sus motivos, son otro elemento de relación con el megalitismo atlántico francés e incluso de la Península Ibérica. 5. EL MEGALITISMO El megalitismo, es decir, la construcción de monumentos con grandes bloques de piedra, ya sea con finalidad funeraria, ritual o de culto, se inicia en el occidente europeo en pleno Neolítico. El megalitismo es un fenómeno común que comparten diversas culturas en diversas épocas, desde el V hasta el II milenio a.C., con perduraciones o reutilizaciones posteriores que en algunos sitios llegan al I milenio a.C. Este fenómeno cultural tiene expresiones diversas que van desde construcciones con piedras pequeñas hasta cuevas naturales o artificiales, pasando incluso por variantes en las que se empleó la madera (megalíxicas). Desde el punto de vista funerario, la tumbas megalíticas son sepulcros de inhumación colectiva y las citadas cuevas naturales o artificiales utilizadas con la misma finalidad se incluyen también en esta denominación. Igualmente se incluyen los templos, que solían tener una función de culto, así como los alineamientos de piedras o los menhires. 11
  • 12. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre Se pueden establecer cuatro categorías de megalitos: a) Menhires o piedras hincadas aisladas, muy frecuentes en la Bretaña francesa. b) Menhires agrupados, cromlech o henges, alineados en filas. A las primeras se las denomina alineaciones, a las segundas, anillos de piedra o círculos de piedra. Su cronología es amplia, entre 3.880 y 2.000 a.C. c) Sepulcro megalítico o cámara funeraria. Es el monumento megalítico más generalizado en Europa. Tiene variantes en cuevas artificiales o naturales, tholoi, galerías cubiertas, etc. Los hay exentos, formando necrópolis megalíticas o bajo túmulo. Su cronología es también muy amplia, entre 4.500 y 2.000 a.C., con reutilizaciones posteriores. d) Templos megalíticos, construidos con grandes bloques de piedra. Son característicos del Mediterráneo central (islas de Malta y Gozo). No suelen contener tumbas y parecen estar consagrados al culto. Su cronología es también muy amplia, entre 4.000 y 2.000 a.C. Los alineamientos de menhires parecen haber desempeñado una función ceremonial en algunos centros de Europa atlántica. Entre los más conocidos están Carnac y Locmariaquer, en Morbihan, al sur de la Bretaña francesa, especialmente los alinemaientos de menhires de Le Ménec, Kermario y Kerlescan. Asociados a estos alineamientos se encuentran algunos sepulcros megalíticos, altares y círculos de piedra, como el “Gran Menhir” de Locmariaquer. Los henges eran recintos circulares, rodeados de zanjas y terraplenes con corredores transversales. El más conocido es el de Avebury (Gran Bretaña), datado en el 3.000 a.C. Formaba parte de un gran complejo ritual, donde se ofrecían hachas de piedra pulimentada, en el que también estaba incluido el gran túmulo megalítico de West Kennet. Otros henges conocidos son Stonehenge y Woodhenge. Los templos megalíticos desempeñaron una función religiosa, como centros de culto de una compleja religión en la que se mezclaban ritos de la fertilidad, de la vida de ultratumba, de la regeneración de la tierra y de la energía de los astros. Los más característicos son los de la isla de Malta, donde destaca el templo megalítico de Mnajdra (ver foto a la derecha). El templo megalítico de Hagar Qim, también en Malta, es probablemente el más antiguo del Mediterráneo. En los templos no suelen hallarse enterramientos. Los megalitos más abundantes son los sepulcros, relacionados con la inhumación colectiva, repartidos por toda Europa, especialmente en su fachada atlántica. Aunque hay cierta diversidad tipológica en los sepulcros megalíticos, todos ellos pueden encuadrarse en cuatro grandes grupos: 12
  • 13. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre a) Sepulcros de corredor. Tienen una cámara sepulcral y un corredor diferenciado de la cámara. b) Sepulcros de galería. Con una cámara poco diferenciada de la galería de acceso. Pueden tener otras cámaras secundarias y la galería puede ser más o menos larga. c) Dolmen. Una simple cámara sepulcral, sin corredor ni galería. d) Rundgräber. Literalmente “sepulcro circular”, consistente en una cámara rodeada de un círculo de piedras, a veces bajo túmulo. Los sepulcros megalíticos se construyeron aislados o formando necrópolis que en ocasiones podían agrupar un número considerable de sepulcros, como la necrópolis megalítica de Los Millares. Cabe destacar que muchos de estos sepulcros megalíticos fueron decorados con pinturas y grabados cuyo significado debe ser puesto en relación con la función desempeñada por los monumentos. Unos de los centros más destacados de este tipo de manifestaciones artísticas son Carnac y Gavrinis y, en la Península Ibérica, el dolmen de Dombate (A Coruña). El megalitismo más antiguo es el de las costas atlánticas de Europa occidental: Bretaña, Islas Británicas, Holanda, Alemania, Suecia y Dinamarca. Las cronologías más elevadas las ofrecen los megalitos de la península de Knocknarea (Irlanda), donde algunos de los megalitos aparecen asociados a concheros de cazadores-recolectores que acababan de iniciar las prácticas ganaderas (4.700 a.C.). En la península de Bretaña (Francia), las tumbas megalíticas más antiguas están en la isla de Gaignog y en Kerkado, fechados entre 4.800 y 4.500 a.C. También en la península de Bretaña los monumentos megalíticos de Saint-Nazaire, asociados a yacimientos de cazadores-recolectores de tradición tardenoisiense, en vías de cambio hacia una economía de producción, se fechan antes de 4.000 a.C. En Gran Bretaña los megalitos de Lambourg o West Kennet se fechan entre 3.900 y 3.500 a.C. Durante una buena parte del IV milenio a.C. se construyeron diversos monumentos circulares con fines ceremoniales (henges), de los que el más famoso sería Stonehenge, cuya fase inicial se fecha hacia 3.200 a.C. Ya en el norte de Europa los megalitos de Seland y de isla de Funen (Dinamarca) son de hacia 3.500 a.C., como los de Stävie (Suecia). En la Península Ibérica, los megalitos más antiguos están también en la fachada atlántica portuguesa en forma de pequeñas cámaras sepulcrales cubiertas con túmulos (marco Branco, fechada el V milenio a.C.). Les siguen los sepulcros colectivos de cámara y corredor estrecho de Alemtejo, fechados entre 4.500 y 4.300 a.C., aunque la plenitud del megalitismo está representada en los grandes sepulcros de cámara poligonal y corredor del Alemtejo. Cuando se inicia el Calcolítico, la tradición megalítica continúa, a veces vinculada a los grandes poblados ya metalúrgicos o formando necrópolis de cierta variedad tipológica. 13
  • 14. PREHISTORIA Tema XXIII Carlos Basté López 2º Cuatrimestre En España los megalitos gallegos también presentan cronologías elevadas, como el de Chan da Cruz, fechado entre 4.300 y 4.000 a.C., generalizándose los sepulcros bajo túmulos entre 4.000 y 3.700 a.C. En Anadalucía aparecen los rundgräber en el Neolítico final en Almería, así como las pequeñas cámaras y los sepulcros de corredor de Huelva, fechados a finales del V milenio a.C. Poco después el megalitismo está generalizado por casi todo el territorio peninsular, con la excepción d ela franja costera desde Tarragona a Alicante, alcanzando su apogeo con los inicios del Calcolítico, a veces vinculado a grandes poblados megalíticos, como Los Millares (Almería). Respecto a la procedencia del fenómeno megalítico, frente a la hipótesis inicial que localizaba su origen en el Egeo y la costa sirio-palestina, los métodos modernos de datación absoluta demostraron la mayor antigüedad de los megalitos atlánticos sobre sus supuestos precedentes mediterráneos, egeos y orientales, quedando adscritos al proceso de evolución del Neolítico occidental, en cuyas primeras fases parecen iniciarse. Se maneja incluso la idea de la existencia de distintos focos originales del megalitismo: Bretaña, Islas Británicas, Portugal, España y Escandinavia. En esas zonas, las comunidades neolíticas levantaron esos monumentos en un esfuerzo colectivo destinado a honrar a sus muertos y a sus dioses, pero también para dar mayor cohesión al grupo y para señalar la posesión del territorio que ocupaban desde los tiempos de sus antepasados. Los rasgos fundamentales del megalitismo son, en el aspecto físico, la monumentalidad, la visibilidad y la situación en lugares adecuados (zonas divisorias entre territorios, ejes de rutas de transhumancia o llanos de gran visibilidad astronómica), y en el aspecto ideológico, el carácter funerario, religioso y simbólico, la condición de obra colectiva y su carácter de elemento distintivo o de señalización. En cualquier caso, parece claro que los megalitos desmepeñaron una función social en la que estaban presentes tanto el culto a los antepasados como el deseo de hacer ver a los demás el control sobre el territorio y la fuerza y cohesión del grupo que en él vivía. Tras más de dos milenios de desarrollo, el megalitismo decae precisamente cuando la metalurgia empieza a consolidarse. Hacia el 2.500 a.C. se dejan de construir monumentos megalíticos en buena parte de Europa. El declive pudo haber estado motivado por la aparición de un nuevo modelo de sociedad jerarquizada en la que lo individual empieza a tener más fuerza que lo colectivo. El ascenso de las jefaturas propiciará en Europa la aparición de tumbas individuales y el paulatino abandono de las colectivas. En la Península Ibérica es el tránsito desde la cultura de Los Millares a la de El Argar, la aparición de la metalurgia del bronce y el nacimiento de un modelo de sociedad lo que, a la postre, presidirá la consolidación de las jefaturas personales. 14