Philip Crosby fue un experto estadounidense en gestión de la calidad que desarrolló el concepto de "cero defectos". Fundó su propia empresa de consultoría y promovió la idea de que la prevención de errores es más rentable que la corrección. Propuso 14 pasos para lograr cero defectos, incluyendo el compromiso de la alta dirección, la medición de la calidad y la eliminación de las causas de error.