Los tres ejemplos de aplicaciones de la ergonomía presentados son: 1) Bolsillos colocados de forma correcta para evitar dolores y lesiones por mala posición al usarlos, 2) Almohadas cervicales diseñadas con materiales y formas adecuadas para mantener una postura correcta de la cabeza y la nuca durante el sueño, y 3) Banquetas regulables cuya altura y forma se ajustan a las diferentes estaturas de las personas para sentarse de manera cómoda y favorecer la postura de la columna por períodos prolongados.