El documento analiza la importancia de reconocer patrones electrocardiográficos que indiquen infarto agudo de miocardio (IAM) y la necesidad de un enfoque más flexible en el diagnóstico, dado que un 25-30% de pacientes con IAM no son tratados adecuadamente bajo los criterios estrictos actuales. Se discuten cambios electrocardiográficos típicos y atípicos que pueden señalar oclusión coronaria, así como la influencia del uso del término 'omi' para mejorar la detección de pacientes que requieren intervención. Se enfatiza la relevancia de la interpretación experta del ECG para clasificar correctamente a los pacientes y reducir la mortalidad asociada al infarto.