En una reunión en Málaga, se discutieron las divergencias entre las guías americanas y europeas sobre el manejo de los niveles de lípidos, especialmente en prevención secundaria. Las guías europeas establecen un objetivo LDL de 70 mg/dl, mientras que las americanas recomiendan el uso de estatinas potentes en altas dosis sin un objetivo específico. La dificultad para alcanzar el objetivo LDL en la práctica clínica resalta que, aunque las guías difieren, la estrategia de tratamiento puede resultar similar.