El documento aborda las guías europeas y estadounidenses sobre el manejo de dislipidemias y su relación con el riesgo cardiovascular, destacando la importancia de reducir el c-LDL mediante el uso de estatinas. Se presentan criterios para evaluar el riesgo cardiovascular, así como recomendaciones de tratamiento según distintos grupos de pacientes y situaciones clínicas. Además, se discuten los efectos adversos de las estatinas y la necesidad de adaptaciones en su uso en situaciones especiales.