Este ensayo reflexiona sobre la construcción del espacio imaginario y la ficción a través del personaje de Scherezada. La autora explica que ya no tiene la misma confianza que antes en comunicar sus ideas, dado lo complejo e inasible del mundo. Sin embargo, mantenerse cerca de la infancia brinda ventajas para la comunicación, pues las grandes preguntas de la vida son las mismas que cuando éramos niños. Luego, bajo la protección de Scherezada, la autora analiza cómo su abuela María Chan jugó un papel fundamental en la construcción