El socialismo utópico surgió en Francia en respuesta a las duras condiciones de la revolución industrial y buscaba abolir las injustas diferencias sociales a través de la solidaridad y la filantropía. Más tarde, el socialismo científico de Marx explicó que las contradicciones internas del capitalismo eventualmente llevarían a su colapso a través de la revolución del proletariado. La Iglesia Católica también abordó los problemas sociales a través de la doctrina social propuesta por el Papa León XIII