La Biblia puede interpretarse de diversas maneras y no existe una única forma de entenderla. Para comprenderla correctamente, es necesario considerar la Tradición de la Iglesia, ya que la Tradición precedió a la Biblia y ayuda a establecer los principios para su interpretación. Además, un texto bíblico debe leerse en el contexto del conjunto de la Biblia y a la luz de la doctrina de la Iglesia a lo largo de los siglos.