El Acento
                  Por: Zelania Portillo Caballero

                  “Nunca somos realmente felices hasta que tratamos de iluminar la vida de
                  otros”

                  Helen Keler



                   Resumen: Sin duda alguna el saber acentuar las palabras es de vital
                   importancia. Muchas veces hemos escuchado a alguien que pronuncia mal
             una palabra y quizá no conocemos cual es la forma de utilizar bien el acento. Con
la ayuda de Quilis, Saussure, Rocha, cantarero y Chomsky desarrollaremos este tema con
respecto a algunos errores cometidos con el uso del acento, al pronunciar una palabra o al
escribirla, pues bien, mi deseo es despejar sus dudas.

Palabras claves: En este ensayo para empezar resulta oportuno mencionar los siguientes temas
en relación al acento su concepto, su función, palabras acentuadas e inacentuadas, sílabas
tónicas y atonas y por ultimo el acento enfático o de insistencia.

Como punto de partida según Quilis(2007: 71) opina que el acento es poner en relieve una
unidad lingüística superior al fonema para diferenciarla de otras unidades lingüísticas. Se
manifiesta como un contraste entre unidades acentuadas e inacentuadas. Es evidente
entonces que debemos analizar las sílabas para saber si lleva acento o no.

 Para continuar Quilis (1997: 22) habla acerca de las palabras acentuadas e inacentuadas, es
evidente que toda palabra aislada, sacada fuera del contexto en que se halla, presenta una
sílaba con una determinada carga conceptual; pero las cosas cambian cuando esa misma
palabra se encuentra situada en el discurso de la cadena hablada. En la frase se percibe
claramente la presencia de sílabas tónicas en unas palabras determinada y su ausencia en
otras. Significa entonces que las palabras están formadas por silabas tónicas y atonas,
acentuadas e inacentuadas, resulta oportuno decir que el acento varía según la palabra y su
contexto. Yo quiero un libro más, no significa lo mismo que: Manuel libró a su gato, mas el
perro lo ataco. En cambio aunque se escriben igual la sílaba tónica esta en lugares diferentes
por otro lado se pronuncian diferente las palabras por el acento. El ejemplo anterior descrito
aclara que las palabras acentuadas e inacentuadas se deben al contexto de las palabras.

Además cabe agregar que según Quilis(2007: 71) en español una palabra no tiene más que una
sílaba acentuada llamada tónica por contraposición a todas las demás, que carecen de esa
energía articulatoria, que son inacentuadas o átonas. Por ejemplo la palabra anillo, donde la
sílaba tónica es “ni” porque no se pronuncia anilló, ni ánillo sino anillo, es una palabra grave o
llana porque lleva el acento en la penúltima sílaba, no se le coloca la tilde porque termina en
vocal. Las agudas llevan el acento en la ultima sílaba y se tildan cuando terminan en “n”,”s” o
vocal, en cambio las esdrújulas llevan el acento en la antepenúltima sílaba y siempre se tildan.
Después de las consideraciones anteriores Quilis (1997: 22) opina que en la lengua hablada
 las palabras acentuadas suponen un 63,44% y las inacentuadas el 36,56%. Hecha la
 observación anterior existen más palabras acentuadas que inacentuadas

 Con respecto a las palabras que se acentúan Quilis (2007: 71) dice que son sustantivos,
 adjetivos, pronombre tónico, adjetivos indefinidos, pronombres posesivos, demostrativos,
 numerales, verbo auxiliar y adverbios, además de las formas interrogativas. Entonces Las
 palabras que en español no llevan acento según Quilis (2007: 72) son: el artículo determinado,
 la preposición, la conjugación, las copulativas, las disyuntivas, la polivalente, las adversativas,
 las causales, las consecutivas, las condicionales y las concesivas. Por ejemplo: el niño esta
 pequeño. Él esta pequeño. En los ejemplos anteriores vemos que “el” no lleva acento porque
 es un artículo pero “él” es un pronombre personal.

 Mientras tanto Saussure F. (1889-19) señala que el latín tenía un sistema acentual diferente y
 más complicado: el acento estaba sobre la silaba penúltima cuando esta era larga; si era breve,
 el acento se retrasaba. Esta ley evoca relaciones que no tienen la menor analogía con la ley
 francesa. Sin duda, es el mismo acento, en el sentido en que ha permanecido en el mismo
 sitio; en la palabra francesa afecta siempre a la silaba que lo llevaba en latín. Si embargo las
 dos fórmulas son diferentes en los dos momentos, porque la forma de las palabras ha
 cambiado. Sabemos que todo lo que estaba después del acento, o bien desaparecido a e
 muda. La lengua es un sistema en el que todas sus partes deben y pueden ser consideradas en
 su solidaridad sincrónica. Sobre la base de las consideraciones anteriores cabe agregar que
 para poder acentuar bien las palabras debemos conocer sus cognados, la lengua esta en
 constante cambio y por lo tanto el acento puede variar. A los efectos de este podemos dar el
 ejemplo de la palabra latina natione, nación en español, tal como se observa la “t” cambio a
 “c” y la “e” final desapareció, si la pronunciamos veremos que tanto en latín como en español
 el acento recae en la misma sílaba.

En cuanto al acento enfático para Rocha G. (2004 – 284) se emplea en algunas
palabras que tienen sentido interrogativo o admirativo, para distinguirlas de las
que tienen un sentido enunciativo o declarativo. Es evidente entonces que el
acento enfático sirve para diferenciar una palabra o frase según su sentido. En este
propósito el acento tiene una labor primordial. Por ejemplo: interrogativo ¿Qué
día es hoy? ; Exclamativo ¡Qué día es hoy!; enunciativo Hoy es jueves. Ante la
situación planteada vemos la diferencia en las tres oraciones.

 En este orden de ideas se puede citar a Cantarero F. (2002-44) quien habla acerca de las
 funciones del acento y dice que los manuales suelen distinguir, siguiendo a N.S. Trubetzkoy
 (1939), dos tipos posibles de acento entre las lenguas no tonales, según la posición que suela
 ocupar la silaba tónica dentro de la palabra: “el acento libre” (como el francés, el polaco o el
 checo).

 En las lenguas de “acento fijo “el acento recae siempre en la misma posición de la palabra: en
 francés, por ejemplo, todas las sílabas finales de palabras son tónicas; en polaco, todas las
 penúltimas; en checo, todas las primeras silabas. En tales lenguas se dice que el acento cumple
 una “función demarcaría”, esto es, que indica el final, o el principio, etc., de las palabras y que
por tanto constituye un poderoso medio en la segmentación léxica del discurso. Después de lo
anterior expuesto vemos que el acento libre y el acento fijo cumplen una función demarcaría,
cabe agregar que según Quilis (2007: 71) la función contrastiva pone en el eje sintagmático,
es decir en la secuencia de unidades, al poner de relieve las silabas acentuadas frente a las
inacentuadas, sin embargo la función distintiva, en el eje paradigmático: el cambio de situación
del acento sirve para distinguir dos unidades de significado diferente. En español existen los
siguientes esquemas léxicos acentuales: oxítono, paroxítono y proparoxítono. Aunque la
función culminativa agrupa alrededor de la unidad central otras unidades inacentuadas. En el
orden de las ideas anteriores la función contrastiva pone en relieve los sustantivos y
preposiciones, es decir las palabras acentuadas e inacentuadas, en la función distintiva habitó
(verbo habitar en tiempo pasado) habito, hábito (costumbre), y en la función culminativa: “y
por si la mayoría lo resuelve “en torno a la silaba tónica rí, se agrupa y por si la mayo-a y en
torno a la silaba tónica suel, lo re-ve Los ejemplo anterior descritos aclaran las funciones del
acento.

Por otro lado Chomsky N. (2004 -177) opina que supóngase que establece un morfema Ac de
acento contrastivo al que es aplicable la siguiente regla morfofonémica: V+ Ac=´V donde indica
acento extra-intenso. En los marcos de las observaciones anteriores la raíz o morfema de la
palabra permanece aunque la silaba acentuada cambie, por ejemplo: Juan habla español, Juan
sí puede habla español, Juan sí ha hablado español, Juan habló español, Juan hablará español.

Para finalizar el amplio conocimiento en el acento su función, palabras acentuadas e
inacentuadas, sílabas tónicas y atonas y por ultimo el acento enfático o de insistencia dan
sentido a la comunicación porque el acento hace la diferencia entre una frase y otra con un
sentido o significado diferente. A pesar de los cambios que sufra el lenguaje las reglas de
acentuación contribuyen a una clara comunicación. Tampoco el acento estará colocado de
forma permanente en una sílaba depende del idioma.

Bibliografía:

 Chomsky N. (2004). Gramática Comparativa y General. Madrid: Popular.

Cantarero F. (2002). Lenguaje, Arte y Disciplina. Madrid: Ariel.

Quilis. A. (2007). Principios de Fonología y Fonética española. España: Arco Libros.

Quilis A. (1997). Métrica Española. Barcelona: Ariel.

Rocha G. (2004). Acento Enfático .México: Cervantes Becerril.

Saussure F. (1883). Naturaleza del Signo Lingüístico. Madrid: Alianza.

Acento,ensayo zelania

  • 1.
    El Acento Por: Zelania Portillo Caballero “Nunca somos realmente felices hasta que tratamos de iluminar la vida de otros” Helen Keler Resumen: Sin duda alguna el saber acentuar las palabras es de vital importancia. Muchas veces hemos escuchado a alguien que pronuncia mal una palabra y quizá no conocemos cual es la forma de utilizar bien el acento. Con la ayuda de Quilis, Saussure, Rocha, cantarero y Chomsky desarrollaremos este tema con respecto a algunos errores cometidos con el uso del acento, al pronunciar una palabra o al escribirla, pues bien, mi deseo es despejar sus dudas. Palabras claves: En este ensayo para empezar resulta oportuno mencionar los siguientes temas en relación al acento su concepto, su función, palabras acentuadas e inacentuadas, sílabas tónicas y atonas y por ultimo el acento enfático o de insistencia. Como punto de partida según Quilis(2007: 71) opina que el acento es poner en relieve una unidad lingüística superior al fonema para diferenciarla de otras unidades lingüísticas. Se manifiesta como un contraste entre unidades acentuadas e inacentuadas. Es evidente entonces que debemos analizar las sílabas para saber si lleva acento o no. Para continuar Quilis (1997: 22) habla acerca de las palabras acentuadas e inacentuadas, es evidente que toda palabra aislada, sacada fuera del contexto en que se halla, presenta una sílaba con una determinada carga conceptual; pero las cosas cambian cuando esa misma palabra se encuentra situada en el discurso de la cadena hablada. En la frase se percibe claramente la presencia de sílabas tónicas en unas palabras determinada y su ausencia en otras. Significa entonces que las palabras están formadas por silabas tónicas y atonas, acentuadas e inacentuadas, resulta oportuno decir que el acento varía según la palabra y su contexto. Yo quiero un libro más, no significa lo mismo que: Manuel libró a su gato, mas el perro lo ataco. En cambio aunque se escriben igual la sílaba tónica esta en lugares diferentes por otro lado se pronuncian diferente las palabras por el acento. El ejemplo anterior descrito aclara que las palabras acentuadas e inacentuadas se deben al contexto de las palabras. Además cabe agregar que según Quilis(2007: 71) en español una palabra no tiene más que una sílaba acentuada llamada tónica por contraposición a todas las demás, que carecen de esa energía articulatoria, que son inacentuadas o átonas. Por ejemplo la palabra anillo, donde la sílaba tónica es “ni” porque no se pronuncia anilló, ni ánillo sino anillo, es una palabra grave o llana porque lleva el acento en la penúltima sílaba, no se le coloca la tilde porque termina en vocal. Las agudas llevan el acento en la ultima sílaba y se tildan cuando terminan en “n”,”s” o vocal, en cambio las esdrújulas llevan el acento en la antepenúltima sílaba y siempre se tildan.
  • 2.
    Después de lasconsideraciones anteriores Quilis (1997: 22) opina que en la lengua hablada las palabras acentuadas suponen un 63,44% y las inacentuadas el 36,56%. Hecha la observación anterior existen más palabras acentuadas que inacentuadas Con respecto a las palabras que se acentúan Quilis (2007: 71) dice que son sustantivos, adjetivos, pronombre tónico, adjetivos indefinidos, pronombres posesivos, demostrativos, numerales, verbo auxiliar y adverbios, además de las formas interrogativas. Entonces Las palabras que en español no llevan acento según Quilis (2007: 72) son: el artículo determinado, la preposición, la conjugación, las copulativas, las disyuntivas, la polivalente, las adversativas, las causales, las consecutivas, las condicionales y las concesivas. Por ejemplo: el niño esta pequeño. Él esta pequeño. En los ejemplos anteriores vemos que “el” no lleva acento porque es un artículo pero “él” es un pronombre personal. Mientras tanto Saussure F. (1889-19) señala que el latín tenía un sistema acentual diferente y más complicado: el acento estaba sobre la silaba penúltima cuando esta era larga; si era breve, el acento se retrasaba. Esta ley evoca relaciones que no tienen la menor analogía con la ley francesa. Sin duda, es el mismo acento, en el sentido en que ha permanecido en el mismo sitio; en la palabra francesa afecta siempre a la silaba que lo llevaba en latín. Si embargo las dos fórmulas son diferentes en los dos momentos, porque la forma de las palabras ha cambiado. Sabemos que todo lo que estaba después del acento, o bien desaparecido a e muda. La lengua es un sistema en el que todas sus partes deben y pueden ser consideradas en su solidaridad sincrónica. Sobre la base de las consideraciones anteriores cabe agregar que para poder acentuar bien las palabras debemos conocer sus cognados, la lengua esta en constante cambio y por lo tanto el acento puede variar. A los efectos de este podemos dar el ejemplo de la palabra latina natione, nación en español, tal como se observa la “t” cambio a “c” y la “e” final desapareció, si la pronunciamos veremos que tanto en latín como en español el acento recae en la misma sílaba. En cuanto al acento enfático para Rocha G. (2004 – 284) se emplea en algunas palabras que tienen sentido interrogativo o admirativo, para distinguirlas de las que tienen un sentido enunciativo o declarativo. Es evidente entonces que el acento enfático sirve para diferenciar una palabra o frase según su sentido. En este propósito el acento tiene una labor primordial. Por ejemplo: interrogativo ¿Qué día es hoy? ; Exclamativo ¡Qué día es hoy!; enunciativo Hoy es jueves. Ante la situación planteada vemos la diferencia en las tres oraciones. En este orden de ideas se puede citar a Cantarero F. (2002-44) quien habla acerca de las funciones del acento y dice que los manuales suelen distinguir, siguiendo a N.S. Trubetzkoy (1939), dos tipos posibles de acento entre las lenguas no tonales, según la posición que suela ocupar la silaba tónica dentro de la palabra: “el acento libre” (como el francés, el polaco o el checo). En las lenguas de “acento fijo “el acento recae siempre en la misma posición de la palabra: en francés, por ejemplo, todas las sílabas finales de palabras son tónicas; en polaco, todas las penúltimas; en checo, todas las primeras silabas. En tales lenguas se dice que el acento cumple una “función demarcaría”, esto es, que indica el final, o el principio, etc., de las palabras y que
  • 3.
    por tanto constituyeun poderoso medio en la segmentación léxica del discurso. Después de lo anterior expuesto vemos que el acento libre y el acento fijo cumplen una función demarcaría, cabe agregar que según Quilis (2007: 71) la función contrastiva pone en el eje sintagmático, es decir en la secuencia de unidades, al poner de relieve las silabas acentuadas frente a las inacentuadas, sin embargo la función distintiva, en el eje paradigmático: el cambio de situación del acento sirve para distinguir dos unidades de significado diferente. En español existen los siguientes esquemas léxicos acentuales: oxítono, paroxítono y proparoxítono. Aunque la función culminativa agrupa alrededor de la unidad central otras unidades inacentuadas. En el orden de las ideas anteriores la función contrastiva pone en relieve los sustantivos y preposiciones, es decir las palabras acentuadas e inacentuadas, en la función distintiva habitó (verbo habitar en tiempo pasado) habito, hábito (costumbre), y en la función culminativa: “y por si la mayoría lo resuelve “en torno a la silaba tónica rí, se agrupa y por si la mayo-a y en torno a la silaba tónica suel, lo re-ve Los ejemplo anterior descritos aclaran las funciones del acento. Por otro lado Chomsky N. (2004 -177) opina que supóngase que establece un morfema Ac de acento contrastivo al que es aplicable la siguiente regla morfofonémica: V+ Ac=´V donde indica acento extra-intenso. En los marcos de las observaciones anteriores la raíz o morfema de la palabra permanece aunque la silaba acentuada cambie, por ejemplo: Juan habla español, Juan sí puede habla español, Juan sí ha hablado español, Juan habló español, Juan hablará español. Para finalizar el amplio conocimiento en el acento su función, palabras acentuadas e inacentuadas, sílabas tónicas y atonas y por ultimo el acento enfático o de insistencia dan sentido a la comunicación porque el acento hace la diferencia entre una frase y otra con un sentido o significado diferente. A pesar de los cambios que sufra el lenguaje las reglas de acentuación contribuyen a una clara comunicación. Tampoco el acento estará colocado de forma permanente en una sílaba depende del idioma. Bibliografía: Chomsky N. (2004). Gramática Comparativa y General. Madrid: Popular. Cantarero F. (2002). Lenguaje, Arte y Disciplina. Madrid: Ariel. Quilis. A. (2007). Principios de Fonología y Fonética española. España: Arco Libros. Quilis A. (1997). Métrica Española. Barcelona: Ariel. Rocha G. (2004). Acento Enfático .México: Cervantes Becerril. Saussure F. (1883). Naturaleza del Signo Lingüístico. Madrid: Alianza.