El documento propone una actividad llamada "Conversaciones que dejan huella" para conocerse mejor entre familiares a través de la expresión de emociones y la escucha activa. Los participantes tirarán un dado para asignarse una emoción de una lista y responder una pregunta correspondiente de forma honesta, mientras los demás escuchan atentamente. El objetivo es descubrir cosas nuevas sobre los demás y fortalecer los vínculos familiares.