El documento propone un esquema para integrar las nuevas tecnologías en el proceso educativo. Señala la importancia de evaluar las necesidades, capacitar a docentes, estudiantes y padres, y enriquecer el proceso educativo a través del acceso a internet y la electrificación. Propone cuatro pasos para la inserción de tecnologías en instituciones sin recursos: 1) evaluar variables contextuales, 2) capacitar a la comunidad educativa, 3) adecuar la infraestructura técnica, y 4) establecer criterios de selección