La adultez madura comprende entre los 40-65 años, cuando ocurren cambios físicos como la menopausia y andropausia. Psicológicamente, involucra lograr una identidad personal y proyecto de vida coherente, además de enfrentar posibles crisis como divorcio o viudez. El adulto maduro busca la generatividad guiando a generaciones futuras, aunque también existe riesgo de estancamiento. Es importante mantener hábitos saludables para envejecer de manera óptima.