Los agentes físicos como el ruido, las vibraciones, las temperaturas extremas, y las radiaciones pueden representar riesgos para la salud de los trabajadores. Se debe proteger a los empleados de estos peligros a través de medidas como el uso de equipos de protección personal, la reducción del tiempo de exposición, y el aislamiento de las fuentes de los riesgos. La exposición prolongada a estos agentes físicos puede causar daños físicos o psicológicos graves.