La planificación óptima del almacén debe gestionar los recursos disponibles para que los materiales y productos siempre estén disponibles cuando y donde se necesiten. Es importante considerar variables como el producto, la capacidad de producción, la red de distribución y los costos al ubicar los almacenes. Un almacén bien diseñado facilita la recepción, almacenamiento, conservación y entrega eficiente de los productos.