Los ambientes de aprendizaje son espacios donde estudiantes e instructores interactúan para fomentar experiencias educativas significativas y el desarrollo de competencias. Estos ambientes se clasifican en físicos, virtuales, formales e informales, y están compuestos por elementos como la organización del tiempo y los materiales que facilitan la enseñanza. Es fundamental que se establezcan condiciones propicias que estimulen la comunicación y el aprendizaje, considerando tanto la participación del docente como la autonomía del alumno.