Ámbitos e instrumentos del análisis literario
3.1. Códigos técnico – literarios 3.1.1. Códigos estilísticos 3.1.1.1. Subcódigos estilísticos 3.1.1.2. Registros del discurso 3.1.2. Códigos actanciales   3.1.3. Códigos técnico – narrativos 3.1.3.1. Código temporal 3.1.3.2. Código representativo 3.1.3.3. Código de la narración 3.2.Códigos paraliterarios 3.2.1. Códigos temáticos 3.2.2. Códigos ideológicos
3.1. Códigos técnico - literarios Es decir de aquellos que operan estrictamente en el ámbito de la creación literaria e incluyen los  códigos estilísticos, actanciales  y  técnico narrativos.
3.1.1. Códigos estilísticos,  los cuales se los aborda como componentes parciales de un conjunto determinado de instrumentos metodológicos de análisis literario. Con la finalidad de operativizar este tipo de análisis la perspectiva semiótica recurre a las posibilidades operatorias facultadas por el conocimiento de  subcódigos estilísticos  y de  registros del discurso.
3.1.1.1. Subcódigos estilísticos,  lo de subcódigo hay que entenderlo no como subalternidad sino como particularidad u opcionalidad que tienen los mismos y que en el campo de la literatura, son cuatro: retórico, rimático, melódico y métrico. A diferencia de lo que sucedía en el análisis estilístico, interesa ahora encontrar el sentido, la significación de las figuras y recursos estilísticos y justipreciar la obediencia a determinado código imperante, su posibilidad de derogación o ruptura.
3.1.1.2. Registros del discurso,  con este concepto se pretende relevar la utilidad operatoria de recursos de implicación operatoria estilística que, pudiendo, en cierto modo considerarse funcionalmente homólogos a los signos literarios, no comulgan enteramente con su condición por varias razones: incidencias semánticas designarles, valen como significantes de otros subcódigos y corresponden a un subcódigo específico. Dentro del registro del discurso hay cuatro modalidades principales, los cuales tienen un impacto semántico muy intenso e imprimen al discurso cierta configuración ideológica y afectiva.
Estas modalidades son:   a. El discurso abstracto  se expresa por un presente verbal de cuño neutro y confiere al discurso literario un carácter de generalización adecuado a referencias de naturaleza marcadamente ideológica. b. El registro connotativo , implica el empleo de vocablos afectados por el fenómeno de la connotación, de modo que se instaura en el mensaje una polivalencia significativa sobrepuesta a los valores puramente denotativos del lenguaje. c. El registro valorativo,  explicita una actitud subjetiva del emisor. Se expresa a través de categorías como el adjetivo o el adverbio y a través de ellas a los actos, situaciones, personajes o conceptos del mensaje se les atribuye cualidades o defectos, valor o demérito. d. El discurso figurado  se consuma, en el mensaje, a través de una elaboración retórica. Las figuras retóricas asumidas como signos literarios pueden ser descritos en función de cuatro dominios:  1) Metaplasmas,  aquellas figuras que operan sobre el aspecto sonoro o gráfico de las palabras, fonemas y grafemas: síncopa, paranomasia, etc. 2) Metataxis,  en el que se afecta la estructura frásica del discurso: elipsis, asíndeton, polisíndeton. 3) Metasememas , en el que se encuentra implicadas las características sémicas del discurso: sinécdoque, comparación, metáfora, metonimia. 4) Metalogismo,  o sea aquel en que es modificado el valor lógico de la frase: hipérbole, antítesis, eufemismo, ironía, paradoja.
3.1.2. Códigos actanciales,  fundamentado en los aportes realizados por Vladimir Propp y Etienne Sourian A. J. Greimas, en su obra  Semántica estructural,  plantea la constitución del  código actancial  con seis términos o componentes que resumen con sencillez las diferentes relaciones actanciales: sujeto, objeto, destinador, destinatario, ayudante o oponente. En el planteamiento greimasiano se prevé "no sólo la posibilidad de admitir la acumulación de actantes en un solo actor, sino sobre todo la distribución de las funciones y virtualidades semánticas de un actante por diversos actores" (Reis: 1981, 307). De otro lado, en razón de que el concepto de actantes se subordina al principio de desarrollo de las acciones, actores serán todos los elementos narrativos que dinamicen esas acciones (personajes, animales, sistemas de ideas, valores morales, fenómenos atmosféricos, etc.) y que constituyen los significantes que manifiestan textualmente los signos actanciales.
3.1.3. Códigos técnico - narrativos   Este tipo de análisis se ejercerá sobre el  discurso,  que resulta de la elaboración de un narrador y de la  narración , esto es el acto o instancia de enunciación del discurso y las condiciones de existencia del sujeto emisor que se responsabiliza de él. Dentro de los códigos técnicos narrativos se incluyen: el código temporal, el código representativo y el código de la narración.
3.1.3.1. Código temporal  se constituye por ciertos signos organizados de acuerdo a las específicas relaciones vigentes entre el tiempo de la historia contada y el tiempo instituido en o por el discurso que la narra. Si el análisis semiótico se ejerce sobre el orden de la fabulación de los sucesos narrados a nivel del discurso, deberá operar con miras a la descripción e interpretación de dos signos temporales: la  analepsis  o evocación de un evento anterior al punto donde se encuentra la historia y  prolepsis  o sea toda maniobra narrativa consistente en dar cuenta del avance de un evento ulterior. Estos signos temporales se manifiestan a través de una fórmula expresiva de referencia temporal y un corte nítido en el tiempo. En todo caso, lo que importa en el análisis semiótico del código temporal es encontrar el sentido de porqué se evoca el pasado o se proyecta hacia el futuro.
3.1.3.2. Código representativo , en este código importa distinguir, por un lado, la perspectiva narrativa adoptada y, por otro lado, la entidad que se encarga de procesar la narración. Este código le compete activar tres signos fundamentales:   a. La focalización interna,  en la que el narrador adopta la perspectiva de un personaje encuadrado en la historia. b. La focalización omnisciente,  en la que el narrador se coloca en una posición de trascendencia con relación a la historia; y, c. La focalización externa,  en la que el narrador asume una perspectiva que le permite referir los aspectos y personajes de la historia solamente por su aspecto exterior (Reis: 1981, 316). A diferencia de lo que se dijo al analizar la técnica del punto de vista, al análisis semiótico le interesa esclarecer el sentido de una u otra focalización, develar las relaciones instituidas entre ellas y clarificar porque hay predominio de un tipo de focalización en detrimento de otros.
3.1.3.3. Código de la narración,  con este código se muestra especial interés por la narración y las entidades comprometidas en el proceso comunicativo de la narrativa: a. El narrador,  o sea, el sujeto de la enunciación, primer responsable, de la producción del discurso narrativo. b. El narratorio,  o sea, el destinatario inmediato del acto de enunciación, entendido como necesario término de recepción del mensaje narrativo. En cuanto al narrador puede contar su historia eligiendo entre dos grandes opciones: a) contándola en la condición de entidad que no la ha vivido, el sujeto de la enunciación creará una instancia llamada heterodiégesis; b) Relatándola como personaje de la historia, el narrador constituirá la situación de autodiégesis si es personaje principal u homodiégesis si es secundario (Reis: 1981, 323-327).
3.2. Códigos paraliterarios   Son aquellos que integran repertorios de signos que no agotan su eficacia semiótica solamente en el dominio del lenguaje literario, ya que se extienden también a zonas de influencia más amplias. La dificultad que presenta su análisis es el carácter muy disimulado de la manifestación en el discurso. Entre los principales códigos paraliterarios se mencionan: temáticos, ideológicos, metalingüísticos, históricos, onomásticos, topográficos, etc.
3.2.1. Códigos temáticos,  en palabras de Prado Coelho el tema "corresponde a una actitud descriptiva ante el texto, la actitud de quien encara una producción literaria no en la dimensión temporal, sino en la dimensión del espacio, como realidad estática, estructurada de elementos sincrónicos" (Cit. por Reis: 1981, 328). El código temático se define por dos características esenciales: su carácter abstracto y su universalidad. El  Carácter abstracto  del tema hace referencia a su capacidad de evocar no un acontecimiento particular, un personaje preciso o un conflicto dramático, sino mejor un determinado conjunto de valores o cierta concepción de la existencia: de ahí que se habla de los temas del amor, la muerte, la opresión, la libertad, la venganza, recurriendo a nombres abstractos. El  carácter universal  del tema tiene que ver con la irradiación y circulación histórico y geográfica - cultural que es propia de él; en razón de lo cual los temas tienden a manifestarse y repetirse en diferentes tiempos, lugares o culturas.   Los Códigos temáticos  Pueden presentarse de dos maneras:   a. En  forma directa , cuando el signo temático se explicita directamente en el enunciado, recurriendo incluso a las llamadas  palabras-tema. b. En  forma indirecta , a través de otros códigos, mismos que de una manera muy sutil dan cuenta de los leitmotiv temáticos que están presentes en una obra literaria.
3.2.2. Códigos ideológicos,  constituyen el conjunto de ideas y valores dotados de cierta organización, que se manifiestan de diversas maneras, propician determinadas relaciones semántica y se integran en la dinámica de la comunicación literaria. Bajo estas orientaciones la preocupación del análisis semiótico de los códigos ideológicos debería ser la de detectar el discurso ideológico específico que, operando en el mismo espacio intertextual, contamina el mensaje literario. En ocasiones los signos que expresan el código ideológico se presentan de modo muy claro, a través del discurso abstracto; sin embargo, otras veces no existe esta meridiana claridad, puesto que los códigos ideológicos se manifiestan mediante la subjetividad del sujeto de la comunicación, sin relación con los personajes o los registros del discurso, el código temático o las connotadores. Una descripción extremadamente, compendiada, de los otros códigos paraliterarios, ya enunciados, quedaría así: a . Código metalingüístico o de la comunicación  es un lenguaje que habla de otro lenguaje, por ejemplo la crítica literaria o un resumen. b.  Código histórico , que supone un saber histórico, un referente o un conjunto de informaciones políticas, sociales, administrativas, etc. c.  Código onomástico,  referido a los nombres propios. d.  Código   topográfico , que alude a la organización sistemática de los lugares en el discurso, mismos que le dan verosimilitud al relato.

Ambitos e instrumentos

  • 1.
    Ámbitos e instrumentosdel análisis literario
  • 2.
    3.1. Códigos técnico– literarios 3.1.1. Códigos estilísticos 3.1.1.1. Subcódigos estilísticos 3.1.1.2. Registros del discurso 3.1.2. Códigos actanciales   3.1.3. Códigos técnico – narrativos 3.1.3.1. Código temporal 3.1.3.2. Código representativo 3.1.3.3. Código de la narración 3.2.Códigos paraliterarios 3.2.1. Códigos temáticos 3.2.2. Códigos ideológicos
  • 3.
    3.1. Códigos técnico- literarios Es decir de aquellos que operan estrictamente en el ámbito de la creación literaria e incluyen los códigos estilísticos, actanciales y técnico narrativos.
  • 4.
    3.1.1. Códigos estilísticos, los cuales se los aborda como componentes parciales de un conjunto determinado de instrumentos metodológicos de análisis literario. Con la finalidad de operativizar este tipo de análisis la perspectiva semiótica recurre a las posibilidades operatorias facultadas por el conocimiento de subcódigos estilísticos y de registros del discurso.
  • 5.
    3.1.1.1. Subcódigos estilísticos, lo de subcódigo hay que entenderlo no como subalternidad sino como particularidad u opcionalidad que tienen los mismos y que en el campo de la literatura, son cuatro: retórico, rimático, melódico y métrico. A diferencia de lo que sucedía en el análisis estilístico, interesa ahora encontrar el sentido, la significación de las figuras y recursos estilísticos y justipreciar la obediencia a determinado código imperante, su posibilidad de derogación o ruptura.
  • 6.
    3.1.1.2. Registros deldiscurso, con este concepto se pretende relevar la utilidad operatoria de recursos de implicación operatoria estilística que, pudiendo, en cierto modo considerarse funcionalmente homólogos a los signos literarios, no comulgan enteramente con su condición por varias razones: incidencias semánticas designarles, valen como significantes de otros subcódigos y corresponden a un subcódigo específico. Dentro del registro del discurso hay cuatro modalidades principales, los cuales tienen un impacto semántico muy intenso e imprimen al discurso cierta configuración ideológica y afectiva.
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    Estas modalidades son:  a. El discurso abstracto se expresa por un presente verbal de cuño neutro y confiere al discurso literario un carácter de generalización adecuado a referencias de naturaleza marcadamente ideológica. b. El registro connotativo , implica el empleo de vocablos afectados por el fenómeno de la connotación, de modo que se instaura en el mensaje una polivalencia significativa sobrepuesta a los valores puramente denotativos del lenguaje. c. El registro valorativo, explicita una actitud subjetiva del emisor. Se expresa a través de categorías como el adjetivo o el adverbio y a través de ellas a los actos, situaciones, personajes o conceptos del mensaje se les atribuye cualidades o defectos, valor o demérito. d. El discurso figurado se consuma, en el mensaje, a través de una elaboración retórica. Las figuras retóricas asumidas como signos literarios pueden ser descritos en función de cuatro dominios:  1) Metaplasmas, aquellas figuras que operan sobre el aspecto sonoro o gráfico de las palabras, fonemas y grafemas: síncopa, paranomasia, etc. 2) Metataxis, en el que se afecta la estructura frásica del discurso: elipsis, asíndeton, polisíndeton. 3) Metasememas , en el que se encuentra implicadas las características sémicas del discurso: sinécdoque, comparación, metáfora, metonimia. 4) Metalogismo, o sea aquel en que es modificado el valor lógico de la frase: hipérbole, antítesis, eufemismo, ironía, paradoja.
  • 8.
    3.1.2. Códigos actanciales, fundamentado en los aportes realizados por Vladimir Propp y Etienne Sourian A. J. Greimas, en su obra Semántica estructural, plantea la constitución del código actancial con seis términos o componentes que resumen con sencillez las diferentes relaciones actanciales: sujeto, objeto, destinador, destinatario, ayudante o oponente. En el planteamiento greimasiano se prevé "no sólo la posibilidad de admitir la acumulación de actantes en un solo actor, sino sobre todo la distribución de las funciones y virtualidades semánticas de un actante por diversos actores" (Reis: 1981, 307). De otro lado, en razón de que el concepto de actantes se subordina al principio de desarrollo de las acciones, actores serán todos los elementos narrativos que dinamicen esas acciones (personajes, animales, sistemas de ideas, valores morales, fenómenos atmosféricos, etc.) y que constituyen los significantes que manifiestan textualmente los signos actanciales.
  • 9.
    3.1.3. Códigos técnico- narrativos   Este tipo de análisis se ejercerá sobre el discurso, que resulta de la elaboración de un narrador y de la narración , esto es el acto o instancia de enunciación del discurso y las condiciones de existencia del sujeto emisor que se responsabiliza de él. Dentro de los códigos técnicos narrativos se incluyen: el código temporal, el código representativo y el código de la narración.
  • 10.
    3.1.3.1. Código temporal se constituye por ciertos signos organizados de acuerdo a las específicas relaciones vigentes entre el tiempo de la historia contada y el tiempo instituido en o por el discurso que la narra. Si el análisis semiótico se ejerce sobre el orden de la fabulación de los sucesos narrados a nivel del discurso, deberá operar con miras a la descripción e interpretación de dos signos temporales: la analepsis o evocación de un evento anterior al punto donde se encuentra la historia y prolepsis o sea toda maniobra narrativa consistente en dar cuenta del avance de un evento ulterior. Estos signos temporales se manifiestan a través de una fórmula expresiva de referencia temporal y un corte nítido en el tiempo. En todo caso, lo que importa en el análisis semiótico del código temporal es encontrar el sentido de porqué se evoca el pasado o se proyecta hacia el futuro.
  • 11.
    3.1.3.2. Código representativo, en este código importa distinguir, por un lado, la perspectiva narrativa adoptada y, por otro lado, la entidad que se encarga de procesar la narración. Este código le compete activar tres signos fundamentales:   a. La focalización interna, en la que el narrador adopta la perspectiva de un personaje encuadrado en la historia. b. La focalización omnisciente, en la que el narrador se coloca en una posición de trascendencia con relación a la historia; y, c. La focalización externa, en la que el narrador asume una perspectiva que le permite referir los aspectos y personajes de la historia solamente por su aspecto exterior (Reis: 1981, 316). A diferencia de lo que se dijo al analizar la técnica del punto de vista, al análisis semiótico le interesa esclarecer el sentido de una u otra focalización, develar las relaciones instituidas entre ellas y clarificar porque hay predominio de un tipo de focalización en detrimento de otros.
  • 12.
    3.1.3.3. Código dela narración, con este código se muestra especial interés por la narración y las entidades comprometidas en el proceso comunicativo de la narrativa: a. El narrador, o sea, el sujeto de la enunciación, primer responsable, de la producción del discurso narrativo. b. El narratorio, o sea, el destinatario inmediato del acto de enunciación, entendido como necesario término de recepción del mensaje narrativo. En cuanto al narrador puede contar su historia eligiendo entre dos grandes opciones: a) contándola en la condición de entidad que no la ha vivido, el sujeto de la enunciación creará una instancia llamada heterodiégesis; b) Relatándola como personaje de la historia, el narrador constituirá la situación de autodiégesis si es personaje principal u homodiégesis si es secundario (Reis: 1981, 323-327).
  • 13.
    3.2. Códigos paraliterarios  Son aquellos que integran repertorios de signos que no agotan su eficacia semiótica solamente en el dominio del lenguaje literario, ya que se extienden también a zonas de influencia más amplias. La dificultad que presenta su análisis es el carácter muy disimulado de la manifestación en el discurso. Entre los principales códigos paraliterarios se mencionan: temáticos, ideológicos, metalingüísticos, históricos, onomásticos, topográficos, etc.
  • 14.
    3.2.1. Códigos temáticos, en palabras de Prado Coelho el tema "corresponde a una actitud descriptiva ante el texto, la actitud de quien encara una producción literaria no en la dimensión temporal, sino en la dimensión del espacio, como realidad estática, estructurada de elementos sincrónicos" (Cit. por Reis: 1981, 328). El código temático se define por dos características esenciales: su carácter abstracto y su universalidad. El Carácter abstracto del tema hace referencia a su capacidad de evocar no un acontecimiento particular, un personaje preciso o un conflicto dramático, sino mejor un determinado conjunto de valores o cierta concepción de la existencia: de ahí que se habla de los temas del amor, la muerte, la opresión, la libertad, la venganza, recurriendo a nombres abstractos. El carácter universal del tema tiene que ver con la irradiación y circulación histórico y geográfica - cultural que es propia de él; en razón de lo cual los temas tienden a manifestarse y repetirse en diferentes tiempos, lugares o culturas.   Los Códigos temáticos Pueden presentarse de dos maneras:   a. En forma directa , cuando el signo temático se explicita directamente en el enunciado, recurriendo incluso a las llamadas palabras-tema. b. En forma indirecta , a través de otros códigos, mismos que de una manera muy sutil dan cuenta de los leitmotiv temáticos que están presentes en una obra literaria.
  • 15.
    3.2.2. Códigos ideológicos, constituyen el conjunto de ideas y valores dotados de cierta organización, que se manifiestan de diversas maneras, propician determinadas relaciones semántica y se integran en la dinámica de la comunicación literaria. Bajo estas orientaciones la preocupación del análisis semiótico de los códigos ideológicos debería ser la de detectar el discurso ideológico específico que, operando en el mismo espacio intertextual, contamina el mensaje literario. En ocasiones los signos que expresan el código ideológico se presentan de modo muy claro, a través del discurso abstracto; sin embargo, otras veces no existe esta meridiana claridad, puesto que los códigos ideológicos se manifiestan mediante la subjetividad del sujeto de la comunicación, sin relación con los personajes o los registros del discurso, el código temático o las connotadores. Una descripción extremadamente, compendiada, de los otros códigos paraliterarios, ya enunciados, quedaría así: a . Código metalingüístico o de la comunicación es un lenguaje que habla de otro lenguaje, por ejemplo la crítica literaria o un resumen. b. Código histórico , que supone un saber histórico, un referente o un conjunto de informaciones políticas, sociales, administrativas, etc. c. Código onomástico, referido a los nombres propios. d. Código topográfico , que alude a la organización sistemática de los lugares en el discurso, mismos que le dan verosimilitud al relato.