EE.UU influyó en América Latina desde finales del siglo XIX hasta finales de la Guerra Fría a través de varias doctrinas e intervenciones, incluyendo la Doctrina Monroe de 1823 que estableció la oposición a la colonización europea, la Doctrina Truman que apoyó la resistencia al comunismo, y la Alianza para el Progreso en los años 1960 que fracasó en generar reformas económicas sostenibles.