El hígado es una glándula voluminoso que secreta entre 600 y 1200 ml de bilis al día, siendo fundamental en la digestión y absorción de grasas. Tiene una estructura compleja dividida en lóbulos y surcos, que son importantes para su anatomía y función. Su fijación se logra a través de varios ligamentos, incluyendo el ligamento coronal y el falciforme.