Este poema de Francisco de Quevedo trata sobre el paso inexorable del tiempo y la cercanía de la muerte. En los primeros cuartetos describe cómo la edad se desliza entre sus manos y cómo la muerte avanza silenciosamente. En el primer terceto el autor expresa su deseo de que llegue la muerte para liberar su alma. En el último terceto cada momento de la vida es una advertencia de lo frágil, miserable y vana que es la existencia humana. Se trata de un soneto escrito en endecasílabos con rima consonante