El Barroco fue un estilo artístico que dominó entre los siglos XVII y XVIII. Se caracterizó por lo irregular, complejo y dinámico, en contraste con el Renacimiento. Los artistas barrocos sirvieron para propagar las ideas de la Contrarreforma católica y el poder de las monarquías absolutas a través de edificios religiosos fastuosos, palacios reales y representaciones de milagros y mártires.