La autoestima es la valoración de uno mismo, influenciada por la imagen corporal, habilidades y relaciones sociales, y puede ser alta o baja, afectando comportamiento y decisiones. Una educación adecuada fomenta la autoestima positiva mediante el respeto, la autonomía y relaciones saludables. Las conductas asertivas, que equilibran las necesidades propias y ajenas, son clave para mejorar la interacción social y la toma de decisiones.