Este documento presenta el caso de una niña de 10 meses de edad que desarrolló síndrome de Cushing debido a la aplicación tópica indiscriminada de betametasona durante ocho meses. La niña presentaba características clínicas como detención del crecimiento, obesidad centrípeta, hirsutismo y acné. Los estudios de laboratorio mostraron niveles bajos de cortisol sérico e inversión en el ritmo circadiano, confirmando el diagnóstico de síndrome de Cushing. Se redujo gradualmente la