El síndrome de Cushing resulta de una exposición prolongada a hormonas glucocorticoides, siendo la causa más común la hipersecreción de ACTH, que ocasiona hiperplasia suprarrenal y aumento de cortisol. Se presenta con síntomas como obesidad centrípeta, facies de luna llena y estrías cutáneas, siendo más frecuente en mujeres entre 20 y 40 años. El diagnóstico se realiza mediante la determinación de cortisol y ACTH, y el tratamiento incluye cirugía, farmacoterapia y radioterapia.